Empleo Público vs Empleo Privado

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El Covid-19 está cambiando muchas cosas, pero hay una que nos urge hace ya muchos años y que ha llegado el momento de que entre todos cambiemos, los privilegios de los funcionarios públicos.

.- Esta semana y en una exclusiva de 8Directo el alcalde de Los Barrios denunciaba ante nuestras cámaras como cada mes de Agosto casi la totalidad de los policías locales de Los Barrios se daba de baja.

.- La enseñanza pública amenaza con manifestaciones ante la inminente vuelta a las clases en Septiembre por no considerar suficientes las medidas necesarias para la seguridad frente al Covid-19.

.- Los funcionarios con hijos menores de 14 años o personas dependientes podrán seguir tele trabajando una vez acabadas las fases de desescalada.

Esto son sólo tres ejemplos recientes de cosas que serían inviables en la empresa privada. Por supuesto cuando se generaliza acaban pagando justos por pecadores, pero todos los que tengan a bien leer los Domingos a un servidor convendrán conmigo en lo injusto que es tanto para los funcionarios responsables (que los hay) como para los trabajadores de la empresa privada, el abuso que se hace de esa a priori inviolabilidad de la que gozan los empleados públicos.

Esta semana leía en redes sociales a usuarios preocupados por las colas que comienzan a formarse en el comedor del Padre Cruceyra, pero ante la crisis sanitaria que estamos viviendo y la económica que empezamos a atisbar, lo que necesitamos es ser responsables y cambiar las cosas. Las quejas nunca solucionaron problemas, hay que actuar y ser consecuentes, el dinero público es el dinero de todos y mientras no nos duela ver cómo se malgasta y cómo un sector privilegiado, “abusa” impunemente de un sistema que está más que claro, no funciona.

Lo primero que tenemos que exigirnos es introducir la denuncia ante situaciones injustas, tanto como ciudadanos de a pie usuarios de la administración, como a funcionarios compañeros de mesa que acaban realizando las tareas de los “artistas del escaqueo”. Pero a la vez debemos conseguir que esas denuncias y sus expedientes derivados no acaben en un cajón lleno de polvo de otro funcionario “artista”.

¡¡ Ya está bien !!, esta pandemia nos va a cambiar muchas reglas del juego, muchos comportamientos sociales, muchas costumbres – ¿Por qué no aprovechar también ahora y LEGISLAR para cambiar los privilegios de unos pocos para el bien de unos muchos?

En los próximos meses veremos como desgraciadamente las listas del desempleo aumentarán, necesitaremos más recursos públicos (que repito son de todos) para recuperar nuestra más que maltrecha economía. No nos conformemos con una situación históricamente injusta, exijamos a los que nos gobiernan mano dura y que los funcionarios dejen de ser impunes e inmunes a una crisis que también es de todos y debe ser para todos.

Estoy seguro que los funcionarios responsables y cumplidores que me lean serán los primeros en querer acabar con situaciones que rozan la desvergüenza. Para ser un país de primer nivel nos falta algo vital que las sociedades que envidiamos, practican hace mucho tiempo… denunciar al vecino o al compañero que INCUMPLE.