La Policía Nacional recomienda desconfiar de los “chollos” en alquileres de viviendas vacacionales

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Foto: Pixbay.

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una red de estafadores que operaba en toda España y que supuestamente habrían obtenido unos 250.000 euros valiéndose de anuncios falsos de alquileres vacacionales. La Policía Nacional alerta de estos “chollos” de verano y emite una serie de recomendaciones para no caer en la trampa.

Los agentes han detenido a cinco personas en Alicante por delitos de integración en grupo criminal, estafa y usurpación de estado civil. Captaban a sus víctimas mediante anuncios en webs de alquileres inmobiliarios que resultaban ser falsos. Obtenían sus beneficios del cobro de cantidades en concepto de reserva, así como de dar de alta tarjetas bancarias prepago haciendo uso de la documentación que también solicitaban para suplantar las identidades de los perjudicados.

Las investigaciones se iniciaron gracias a la constatación de la existencia de diversas denuncias recibidas en comisarías de Policía Nacional de toda España que, pese a la dispersión geográfica, presentaban indicios de estar relacionadas con un mismo origen delictivo.

Quienes caían en este engaño no solo sufrían un perjuicio económico sino que, puesto que la oferta vacacional era falsa, se generaba una situación especialmente gravosa para las víctimas, que terminaban acudiendo al supuesto lugar de vacaciones reservado donde finalmente se percataban de que habían sido estafados.

Consejos preventivos

Ante la llegada del verano, la Policía Nacional refuerza el ciberpatrullaje en la red para detectar ofertas veraniegas de viviendas que, realmente, son estafas. Los agentes especializados de la Unidad Central de Ciberdelincuencia, de acuerdo a las recomendaciones de la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) y del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), ofrecen una serie de recomendaciones claves a tener en cuenta para intentar evitar éste tipo de fraude:

  • Poner especial atención en las ofertas demasiado atractivas y con precios muy inferiores a los habituales. Los delincuentes buscan atraer a las víctimas con ofertas suculentas y difíciles de obviar.
  • Comprobar las fechas de publicación de los anuncios y la duración de los mismos, puesto que suelen ser cambiados frecuentemente. No dejarse llevar por la primera impresión y oferta, sin consultar todos los detalles del mismo.
  • La redacción de los anuncios y las descripciones suelen ser deficientes, teniendo numerosas faltas de ortografía o están mal redactados, soliendo estar realizados con prisa.
  • Poner cuidado en los pagos por adelantado, comprobando la autenticidad del pago en hoteles.
  • Observar que la excesiva complicación de las transacciones, como cambios de cuentas bancarias, cambios de correos electrónicos, teléfonos desde donde se ponen en contacto o incluso desde números ocultos, dificultades en la puesta en contacto directa, suelen indicar que son medidas adoptadas por los delincuentes para evitar su localización y pueden estar detrás del intento de estafa.
  • Comprobar la autenticidad del denunciante y de la existencia del propio inmueble. Exigir datos fiables sobre la filiación y sobre la ubicación del mismo. Hay que tener en cuenta que tales datos deberían ir en el contrato que se debe realizar.
  • Tomar las correspondientes medidas de seguridad a la hora de la utilización de métodos de pago fiables. Nunca facilitar los datos financieros o de tarjetas bancarias.
  • Desconfiar de incoherencias entre el idioma de los propietarios o clientes, sus nacionalidades, zonas de residencia, prefijos de teléfono, etc.
  • Utilizar el comparador de imágenes de que disponen los principales los motores de búsqueda de Internet, y comprobar si las imágenes corresponden con diferentes alquileres ubicados en distintas zonas geográficas.
  • Finalmente, en todas las gestiones utilizar el sentido común suele ser el arma más eficaz para luchar contra el fraude y evitar que éste se produzca: si algo es gratis o muy atractivo, es muy probable que el producto seamos nosotros mismos.

En el caso de tener sospechas de que hemos sido víctimas de éste tipo de estafas, se debe denunciar la falsa oferta a los responsables de las plataformas donde se insertan, a través de los servicios de reclamación que suelen ser habilitados.