¿Ha servido el confinamiento para darnos cuenta que nuestro sistema educativo está obsoleto?

69
Una alumna estudia en casa.

Una de las cosas que nos ha recordado el confinamiento, que dura ya más de 75 días, es la capacidad brutal del ser humano de adaptarse rápidamente a casi cualquier circunstancia. Pero si alguien ha dado una lección de adaptación y buena actitud estos días, esos sin duda han sido nuestros pequeños.

Un día se levantaron y les dijimos que no podían salir de casa, que no irían a la escuela, que no verían a sus amigos y por supuesto que no podían ir al parque o dar un paseo es sus bicis.

Al principio todos pensamos que sería cosa de un par de semanas, a lo sumo un mes, pero de repente la cosa se fue extendiendo y ha sido hace apenas unos días cuando se les permitió salir a pasear, con todas las restricciones y medidas de seguridad que imponía el estado de alarma.

Pero volviendo a los días más duros del confinamiento, aquellos donde apenas salimos de casa para hacer la compra y poco más, ahí fue donde los pequeños nos dieron una verdadera lección. Con todos los padres que he podido hablar la expresión de sorpresa y orgullo mientras comentaban el buen comportamiento que habían tenido sus peques estos días ha sido generalizada.

Hemos sido nosotros los que hemos sufrido más viendo como sus vidas daban un giro de 180º y, además de no tener “derecho” a salir, correr, jugar y divertirse al aire libre, veían como se mantenían las obligaciones escolares. De esta manera y en poco tiempo, ellos también se han hecho especialistas en videoconferencia, clases online y todo tipo de herramientas necesarias para no perder los últimos meses de este más que extraño curso escolar.

Vivimos en una sociedad que ha experimentado en los últimos años una auténtica revolución tecnológica que hace que estén temblando nuestro sistema productivo y que alcancemos peligrosas tasas de paro.

Además en las próximas dos décadas veremos la evolución de los modelos de consumo por suscripción, de los robots, de los hologramas, de los wereables… llegará el emotional data y puede que el almacenamiento de datos en ADN sintético.

Pues bien con todo esto que ha ocurrido, está ocurriendo y va a ocurrir, nosotros tenemos a los niños haciendo deberes como locos, memorizando como siempre y alejados más que nunca de la realidad a la que se tendrán que enfrentar una vez que alcancen la edad o el momento para trabajar.

Sin duda es algo que requiere de un consenso difícil de visualizar en estos momentos, también requeriría el cambio de prioridades de nuestros gobernantes, cosa que se me antoja aún más compleja. Como siempre trato en estos artículos de llamar la atención sobre temas que me preocupan e imagino que preocupan a más de uno, me permito llamar la atención sobre la importancia vital que tiene en el futuro de nuestro país y de las próximas generaciones un cambio de raíz en cómo formamos y transformamos a nuestros pequeños y jóvenes.

Lo mínimo que debemos exigir a nuestro sistema educativo es que prepare a los alumnos para lo que se van a encontrar en sus vidas tanto laborales como personales y por el momento, y en mi humilde opinión, son dos líneas “hermanas” que cada día se distancian más.